Sanidad: la hora de buscar respuestas

No cabe duda que desde hace unos años el sector de la salud está sufriendo las acometidas que el vertiginoso cambio ofrecido por las tecnologías está sacudiendo nuestra sociedad. También es cierto que es uno de los sectores con mayores dificultades en la aplicación de estos avances tecnológicos debido a múltiples factores, algunos de ellos propios de la idiosincrasia de los servicios que realiza y otros debido a características organizativas, y de usos y costumbres.

Para cualquier persona con interés alrededor de cómo está evolucionando la tecnológica parece evidente que existe un ambiente de saturación de las llamadas “nuevas tecnologías”, incluso una cierta burbuja provocada por los ecos de mensajes disruptores. En cambio la llamada “salud digital” sigue intentando romper con los convencionalismos a base de iniciativas individuales que muchas veces no han encontrado la receptividad en los proveedores de salud por múltiples problemas. Pero parece que está llegando el momento en que esas acciones aisladas se unen y muestran la fuerza de un sector digital que ya no tiene vuelta atrás.

Estos días hemos visto eventos como Healthio donde se han congregado instituciones sanitarias, organizaciones de salud, empresas tecnológicas, pacientes, profesionales sanitarios y prácticamente todo el que tiene alguna relación con el sector, mostrando no sólo sus avances tecnológicos, sino también su forma de ponerlos en marcha y compartiendo sus experiencias. Una visita a la reunión hacía casi palpable la sensación de la existencia de un ecosistema, ese ecosistema del que hemos hablado tanto y que parecía una entidad abstracta y que echábamos de menos. Un componte esencial para crecer, influir y obtener los resultados prometidos.

De igual forma a nivel europeo se pudo comprobar en Health 2.0 Europe (evento que compartía localización con Healthio) la existencia de un fuerte hilo de comunicación e intercambio de iniciativas, en este caso con una clara orientación hacia el impulso a pymes y startups de alto cariz innovador.

Y en ambos casos se pudieron comprobar la existencia de proyectos de realidad virtual, inteligencia artificial, Internet de las cosas, Big Data, movilidad… en fin, de todas esas tecnologías que están llamadas a transformar el sector.

HealthioHealth20Eu

Evidentemente la pregunta es ¿cómo todas esas iniciativas pueden entrar a formar parte de los servicios sanitarios de forma habitual? Al fin y al cabo son las organizaciones sanitarias las primeras que deben aplicarlas y las que tienen los medios para que sean usadas en la mejora de los servicios sanitarios y finalmente en los resultados en salud para los ciudadanos.

Y la respuesta ahora mismo no existe. Durante mucho tiempo han sido las compañías tecnológicas o los (intra)innovadores, los que al mismo tiempo que ofrecían sus soluciones buscaban los mecanismos para aplicarlas. En mi opinión creo que deben ser las organizaciones sanitarias, las instituciones públicas nacionales y europeas las que la respondan. Ha pasado ya el tiempo en que estas entidades se refugiaban en la ausencia de evidencia científica, en la imposibilidad de escalar las soluciones, en la precisión de la tecnología, etc. Ahora eso ya no basta. Comenzando por las instituciones públicas se debe responder a ese ecosistema que existe y que cada día está más presente y es más grande, qué caminos deben recorrer para colaborar y formar parte de los servicios sanitarios que se ofrecen a todos los ciudadanos. Políticos, estrategas, gestores, profesionales sanitarios, científicos, académicos… pónganse de acuerdo y respondan.

Y si buscando respuestas se llega a la conclusión de que es necesario (en parte, o totalmente) un cambio en los modelos organizativos, de prestación de servicios, de evaluación de resultados, etc. trabájese para que se produzca.

El ecosistema, del que también forman parte los nuevos jugadores en el ámbito sanitario, no parece tener intención de dejar de insistir, al contrario. Y es muy posible que en futuro cercano tengan a su lado a los ciudadanos que ven cómo en otros sectores la tecnología les ayuda día a día  y se pregunten… ¿y en la sanidad, qué?

Diseño de un programa de telemedicina

Los servicios de telemedicina tienen como objetivo ofrecer beneficios a todos los participantes de los servicios sanitarios:

  • Mejorar los cuidados a un menor coste.
  • Mejorar la calidad de vida y el nivel de satisfacción de los pacientes.
  • Ampliar la accesibilidad de los pacientes a la atención médica.
  • Reducir las visitas a urgencias y hospitalizaciones.
  • Obtener una ventaja competitiva para los proveedores de salud.
  • Permitir la colaboración y la optimización de recursos.

A la hora de poner en marcha este tipo de servicios es adecuado diseñar un programa general cuya función sea la de paragüas aglutinador de los proyectos con el fin de mantener una coherencia y una visión global.

La organización debe tener en cuenta en este programa la existencia de tres canales virtuales de actividad de estos servicios. Canales diferentes en función de a quién se dirigen, canales que se refuerzan mutuamente y que comparten sinergias tecnológicas y organizativas.

Telehealth engagement channels

Telehealth engagement channels

  1. Pacientes: Aquí incluiríamos los servicios clínicos para pacientes, como teleconsultas, telediagnósticos, monitorizaciones domiciliarias, etc.
  2. Proveedores sanitarios: Los profesionales médicos podrían tener a su disposición los servicios de e-consultas que les facilitarían los medios digitales necesarios (imágenes, vídeo, datos) para realizar sus diagnósticos y colaboraciones de forma virtual con otros médicos y pacientes, como complemento a la visita médica tradicional.
  3. Comunidades: Tendríamos que tener en cuenta un tercer canal; la comunidad donde facilitaríamos la relación entre pacientes y profesionales u organizaciones usando portales de consultas, asesoramiento, divulgación de contenido clínico, orientaciones de estilo de vida saludables, etc.

El punto de intersección: infraestructura. Estos canales virtuales serían alimentados con una base de infraestructura tecnológica y organizativa común que proporcionaría la comunicación entre los centros, profesionales y pacientes, así como información de los registros de salud, bases de datos de gestión, analíticas de datos, etc.

La creación de un programa de telemedicina debería ser un proceso que contenga una serie de fases:

– Conocer el ecosistema:

Es fundamental analizar las tendencias de telemedicina existentes en el mercado, las oportunidades de crecimiento de los programas, su rentabilidad económica y los riesgos en su ejecución. Este conocimiento previo debe de obtenerse al menos de los propios servicios, la tecnología y los pacientes. Es decir de los siguientes entornos:

  • Tendencias generales de los servicios:
    • En función de la organización será necesario evaluar las propuestas afines del mercado y las propuestas de valor que aportan los servicios de telemedicina.
  • Tendencias tecnológicas:
    • Será necesario analizar las soluciones y tecnologías de telemedicina prestando atención a los requisitos, su capacidad de integración y seguridad.
  • Características de los pacientes:
    • Será importante conocer las necesidades clínicas de los pacientes, sus características demográficas, geográficas y su grado de posible adaptación a la telemedicina.

– Establecer la estrategia:

La definición de una estrategia debe partir de la base de definir qué significa para la organización el éxito de un programa de telemedicina, sobre todo visto bajo dos perspectivas:

  • Las necesidades de los usuarios (pacientes, profesionales, colaboradores), mediante una identificación y priorización de las acciones que deberían contrarrestar deficiencias actuales del servicio y proporcionando solución a los retos planteados (reducir reingresos, mejorar la adherencia, empoderar pacientes, etc.)
  • La misión, valores y visión de su organización.

– Diseñar el programa:

Mediante la colaboración de un grupo de trabajo multidisciplinar el diseño del programa debe incluir respuestas con respecto a los siguientes aspectos:

  • Establecer la estructura de gobierno del programa, con responsabilidades, desempeños y los grupos ejecutivos que tomarán las decisiones.
  • Modelo económico. Definir, si fuera necesario, el modelo de servicios alineado con la financiación, fondos disponibles, reembolsos, pagos de servicios, acuerdos con proveedores, etc. Crear una planificación financiera del sistema sostenible a largo plazo.
  • Recursos humanos. Determinar el personal necesario para entregar los servicios, liderazgo del programa y los sucesivos proyectos, planes de impulso y acciones de apoyo.
  • Políticas y procesos que estandaricen el servicio y faciliten su adopción además de garantizar su calidad.
  • Tecnología como apoyo para la prestación del servicio y que satisfaga a todos sus participantes.
    • Sistemas de telediagnóstico, telemonitorización, monitorización, etc. apoyados en tecnologías de movilidad, portales, centros de atención al paciente, etc.
    • Infraestructura TIC necesaria, conectividad, seguridad, integración.
    • Metodologías y herramientas con las que la organización pueda especificar sus necesidades y crear retos tecnológicos a proveedores para asegurar la idoneidad de sus propuestas.
  • Formación. Establecer planes de capacitación a todos los usuarios directos de los nuevos procesos y la tecnología.
  • Determinar sus KPIs (indicadores) que se utilizarán para comprobar el rendimiento de los programas de telemedicina.
  • Identificar a aquellos que sean posibles socios como otros proveedores de salud, empresas innovadoras, asociaciones, etc.

– Implementar y mejorar:

  • Realice fases del programa.
  • Planifique los proyectos objetivamente.
  • Busque primero los proyectos con mayor beneficio y menor riesgo.
  • Pilote los proyectos antes de ponerlos en marcha a toda la organización.
  • Mida la rentabilidad de los proyectos en función de sus indicadores.
  • Utilice procesos de mejora continua y aplíquelos al programa.

Adaptación de “Building a sustainable telehealth program” by Ernst & Young LLP.

Proyectos para cambiar el sistema de salud

La iniciativa de los Modelos de Innovación de Estado (SIM) en USA proporciona apoyo financiero y técnico a los estados para el desarrollo de modelos de servicio sanitario que mejoren la gestión, incrementen la calidad de la atención médica y disminuyan los costes de los programas Medicare, Medicaid y CHIP (salud infantil).

Un informe de Accenture ha identificado las cinco áreas principales de inversión de los proyectos que actualmente se benefician de estos planes de innovación.

  • Asistencia en el hogar centrada en el paciente. Todos los estados están invirtiendo en este tipo de proyectos con el fin de fortalecer la integración de la atención primaria con la especializada y con los “trabajadores comunitarios de la salud” (Community Health Worker* Voluntarios de la comunidad que hacen seguimiento de pacientes crónicos en zonas rurales o donde no existe un acceso fácil a la atención primaria para servir de enlace entre el paciente y los servicios médicos). El cuidado del paciente es tanto físico como de hábitos de conducta.
  • Modelos de bajo coste. Todos los estados están realizando inversiones orientadas a reducir los gastos utilizando trabajadores comunitarios en función de su capacitación, personal como servicio de enlace entre primaria y los servicios sociales y movilizando a empresas y organizaciones locales para iniciativas de salud y bienestar.
  • Telemedicina. Los estados buscan expandir el uso de la telemedicina y monitorización remota con el objetivo de atender a pacientes evitando desplazamientos y el uso de instalaciones.
  • Herramientas de autoservicio. Los estados ofrecen a los pacientes portales y herramientas digitales para reducir los costes administrativos al mismo tiempo que promueven el autocuidado, mediante el acceso a los registros de salud, y facilitando información sanitaria y de cuidados.
  • Bases de datos con información de todos los proveedores de servicios médicos (All-Payer Claims Databases – APCD). La intención es recoger en un repositorio de datos toda la información sobre la asistencia sanitaria realizada a la población, analizarla para evitar duplicidades, mejorar el conocimiento sobre la salud de la población e integrar la información médica con la información de los servicios sanitarios. La finalidad es diseñar mejores y más efectivos programas de salud y bienestar que ayuden a reducir los costes sanitarios a largo plazo.

Estas iniciativas se están llevando a cabo en todo el país como parte del modelo de transición de un sistema de salud antiguo a un modelo de atención centrado en los entornos familiares y de la comunidad mediante la convergencia real de servicios de salud y de atención personal.

Riesgos tecnológicos en salud digital

Desde que las TICs comenzaron a utilizarse en el cuidado de la salud de forma masiva, hay una consciencia clara que su uso redunda en beneficios para la seguridad del paciente y en la gestión de los riesgos de la atención médica, pero evidentemente eso no exime de que se tenga que prestar atención especial a ciertos usos.

Hace unos meses se publicó el informe Top 10 Health Technology Hazards for 2015 elaborado por el Instituto ECRI de Estados Unidos donde se recogían los diez riesgos más importantes en tecnología sanitaria.

  1. Alarm Hazards: Inadequate Alarm Configuration Policies and Practices
  2. Data Integrity: Incorrect or Missing Data in EHRs and Other Health IT Systems
  3. Mix-Up of IV Lines Leading to Misadministration of Drugs and Solutions
  4. Inadequate Reprocessing of Endoscopes and Surgical Instruments
  5. Ventilator Disconnections Not Caught because of Mis-set or Missed Alarms
  6. Patient-Handling Device Use Errors and Device Failures
  7. “Dose Creep”: Unnoticed Variations in Diagnostic Radiation Exposures
  8. Robotic Surgery: Complications due to Insufficient Training
  9. Cybersecurity: Insufficient Protections for Medical Devices and Systems
  10. Overwhelmed Recall and Safety-Alert Management Programs

Y del que se hizo eco la Sociedad Española de Electromedicina e Ingeniería Clínica (SEEIC).

Aunque el informe se refiere a tecnología en general, algunos de estos peligros pertenecen al ámbito TIC y otros, debido a la imbricación de las tecnologías de información en el sector sanitario, ya están o estarán relacionados en un futuro muy cercano con las tecnologías de la información y la comunicación.

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Telediagnóstico, un breve decálogo

Dentro del concepto de salud digital quizá la tecnología más reconocida y utilizada actualmente es el telediagnóstico, sobre todo en el ámbito de la imagen radiológica (PDF) (teleradiología)

El telediagnóstico definido como el proceso que mediante la transmisión de datos permite realizar un diagnóstico, puede ser desde enviar la foto de una herida por whatsapp a un médico amigo hasta un servicio con seguridad de transmisión de datos, integrado con los sistemas de la organización sanitaria y preparado para responder a una demanda flexible de peticiones de diagnóstico.

El mayor valor para las organizaciones sanitarias de estos sistemas es el de ampliar y mejorar su cobertura a comunidades de difícil acceso o de baja población y con la posibilidad de ser realizada en modo de 24 horas al día, 7 días a la semana. Tampoco son desdeñables beneficios como la reducción de listas de espera, la mayor rapidez en el diagnóstico, el evitar los traslados de los pacientes, la posibilidad de obtener segundas opiniones médicas, etc.

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