5 conceptos imprescindibles en la eSalud

Con el título “5 Tendencias eHealth en 2015. Remodelando la industria.” Accenture ha presentado un informe sobre tendencias clave que demuestran la gran influencia de la digitalización en la industria sanitaria.

El documento, de forma subyacente, muestra cinco conceptos de análisis obligatorio para la adopción de la tecnología sanitaria en la prestación de servicios de salud.

Datos. Dispositivos. Plataformas. Análisis. Capital humano.

Healthcare IT: Top 5 eHealth Trends Reshaping the Industry in 2015

Healthcare IT: Top 5 eHealth Trends Reshaping the Industry in 2015

  • The internet of me: Con nuestros registros sanitarios (y nuestros hábitos) digitalizados podríamos dar comienzo a la era de la medicina personalizada. En el futuro cercano podremos comunicarnos y compartir información de salud con nuestros proveedores y a su vez recibir nuestras alertas. DATOS.
  • Outcome economy: La verdadera disrupción no vendrá de la tecnología sino de los resultados en salud. El objetivo será conseguir mejores resultados de la forma más fácil y cómoda para el usuario. DISPOSITIVOS.
  • The platform (R)evolution: La prestación de atención y servicios sanitarios utilizarán la nube y la movilidad para proporcionar el acceso y el control de información en tiempo real de la salud del paciente. PLATAFORMAS.
  • Intelligence enterprise: El software de las organizaciones debe ayudar a descubrir información e innovar. La explosión de datos no debe ser un problema para tomar mejores decisiones y de forma más rápida. ANÁLISIS.
  • Workforce reimagined: La revolución digital nos obliga a trabajar juntos a personas y máquinas (dispositivos, herramientas digitales, robots…). Los pacientes pueden empezar a cuidar de sí mismos gracias a la tecnología y de esta forma aliviar los costes sanitarios formando parte del equipo de las organizaciones sanitarias. Hay que reinterpretar de forma imaginativa cómo incorporar este CAPITAL HUMANO.

Infografía.

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¿Quo Vadis, eSalud?

¿Quo Vadis? es una frase latina que significa “¿Adónde vas?”

Hace unos días Alfredo Alday a raíz del resumen del Informe SEIS comentaba que aunque la eSalud ya tenía una trayectoria en nuestro país con proyectos como la HCE, receta electrónica, imagen radiológica y telemedicina, además ofrecía otras posibilidades de prevención, atención en el hogar, gestión de la cronicidad, etc.

En estos días se han podido ver conceptos, proyectos y soluciones basadas en wearables e internet de las cosas, gamificación y salud 2.0, donde los pacientes usarían vestibles certificados como dispositivos médicos que les realizarían una monitorización cardiológica remota e inalámbrica, smartwatch que les facilitarían la adherencia al tratamiento, apps para detectar o gestionar enfermedades mientras juegan, o iniciativas para que todos los componentes del ecosistema sanitario (pacientes, profesionales médicos, comunicadores, gestores, tecnólogos…) impulsen de forma conjunta la salud digital.

La pregunta es: ¿Los proveedores de servicios de salud (públicos y privados) y la industria farmacéutica se encuentran cerca o lejos de esta tendencia? Al parecer y en vista de la cantidad de iniciativas de este tipo que conocemos se podría decir que están bastante lejos.

Satisfacción media con el SNS en función del gasto público. Fuente: La sanidad española en cifras. 2014.

Satisfacción media con el SNS en función del gasto público. Fuente: La sanidad española en cifras. 2014.

Lo cierto es que la industria tecnológica no va a cejar en su empeño de intentar cumplir la Ley de Moore y los emprendedores intentarán buscar un problema (o una solución) a la que poder aplicar las tecnologías con las que convivimos.  Y en el ámbito sanitario es cada vez más evidente que estas iniciativas no tendrán éxito si no son acompañadas de la experiencia y la orientación del usuario (paciente o profesional médico), con lo que cada vez nos encontraremos con menos buzzwords y tendremos, en cambio, más realidades difíciles de obviar.

En el otro lado de la ecuación se encuentran las precauciones, las limitaciones económicas y las dificultades de gestionar el cambio de las organizaciones sanitarias. Y es perfectamente entendible que se pidan evidencias clínicas, mediciones en los beneficios para la salud o datos que avalen los ahorros económicos. Al igual que es comprensible la reticencia de profesionales que pueden pensar que perderían su influencia sobre el paciente en un sistema sanitario que siempre ha funcionado igual.

Por eso, como dice Alfredo, la Administración Pública (70% de nuestros servicios de salud), a través de sus directivos y profesionales deben  formar parte del diseño de un nuevo modelo, antes que “otros” (el entrecomillado es mío) lo hagan por ellos y decidan guiados por motivos comerciales más que por criterios de calidad y equidad.

Y entre esos “otros” deberíamos incluir también a los pacientes que comprueban la gran cantidad de posibilidades tecnológicas que existen y que no van a estar dispuestos a verlas pasar de largo. Y a algunos profesionales médicos que no quieren ser un componente pasivo del cambio. Ambos utilizarán las tecnologías que estén a su alcance independientemente de que estén avaladas o no.

Esperemos que las organizaciones sanitarias cuando huyan de Roma* (¿Quo Vadis?), no se sorprendan al encontrarse de frente con la eHealth, porque no es sólo un debate tecnológico el que se está planteando sino, como muchas veces se ha dicho, de gestión (y del proceso) asistencial que tendrá que afrontarse tarde o temprano.

Innovaciones eSalud en Farmacéuticas

Creo que es Nick Longworth el autor de un interesante documento sobre las “Top 10 most disruptive innovations in eHealth for pharma” o cómo la eSalud cambiará a las empresas farma.

Partiendo de las cuatro iniciativas más importantes de las tecnologías de salud en el ámbito clínico:

  1. Digitalización de información de salud (HIS, PACS…)
  2. La Historia Clínica Electrónica (HCE) y el intercambio de datos entre los sistemas sanitarios.
  3. La gestión de las enfermedades crónicas (salud en el hogar, monitorización, etc.)
  4. El empoderamiento del paciente para la utilización de registros personales de salud, gestión de citas médicas, etc.

El autor comienza a desgranar las que considera acciones innovadoras en la que la eSalud tiene un factor clave:

  • Wearables / biosensores.
  • La administración de fármacos.
  • Los ensayos clínicos.
  • Las enfermedades raras.
  • La colaboración con los proveedores de salud.
  • Real data para EPOC.
  • Predicción, diagnóstico y gestión de Alzheimer.
  • Terapias oncológicas.
  • Control epidémico.
  • Y el acercamiento al paciente activo.

Para cada apartado muestra orientaciones de mercado y soluciones existentes.

Population health management

Cuando un concepto tecnológico o de negocio se pone de moda y es nombrado constantemente, a veces suele ocurrir que hay mucho de necesidad apremiante, bastante de mimetismo y poco de conocimiento real.

Revisando los temas que se trataron en el último HIMSS, podemos encontrar el caso paradigmático del concepto “Population Health Management” (aka Pophealth) del que no es que nos falte definición (aquí van 37 definiciones) sino más bien al contrario, falta una concreción en el término.

Si tuviéramos que concentrar todas las definiciones en una sola, sería algo así como gestionar de forma eficiente y constante en el tiempo, las necesidades de salud de un grupo de población definido, mediante la coordinación asistencial, la gestión de la enfermedad, la detección de forma preventiva y la actuación proactiva.

Conceptual PHM Framework. Source: Care Continuum Alliance

Conceptual PHM Framework. Source: Care Continuum Alliance

Creo que el origen del concepto (si estoy equivocado, por favor que alguien me corrija) se origina por cambio en el modelo clásico asistencial de ingresos económicos por volumen de pacientes por el modelo de reembolso por resultados de salud. No es intención de este blog hablar de modelos de servicios sanitarios, ni mucho menos el estadounidense, pero si alguien quiere informarse más aquí dejo este artículo “Value-Based Care’s Data Problem” donde explica el compromiso que adquieren algunas organizaciones sanitarias en EEUU de prestar asistencia sanitaria en un modelo basado en la mejora de salud de los pacientes.

Esta circunstancia ha hecho que prácticamente toda la industria norteamericana tenga soluciones de “pophealth”, aunque como ya digo no está muy claro los objetivos del sistema. Lo que por otra parte sí encaja con las circunstancias actuales a nivel internacional es la evolución hacia soluciones que puedan influir en el paciente y mejorar los resultados de salud.

Para este objetivo se deben acometer proyectos en todos los niveles asistenciales, en el diagnóstico, el tratamiento, la rehabilitación y el cuidado en el hogar. Pero también en la adherencia, la vida saludable y la prevención con la finalidad de impactar realmente en la salud de los pacientes, a nivel individual y de toda la población. Un servicio de salud que se transforme de reactivo y transaccional a proactivo y permanente. Y sin duda también parece una estrategia óptima para la gestión de personas con enfermedades crónicas.

Aunque la industria tecnológica tiene variados enfoques sobre el concepto que nos ocupa, parece que todos incluyen la necesidad de aprovechar los datos clínicos, administrativos y financieros de las organizaciones de salud lo cual implica una estrategia de inteligencia de negocio para extraerlos y crear una visión integral de los pacientes dentro de la red asistencial. Sin olvidar los datos de los propios pacientes con el uso de wearables y dispositivos IoT.

Esta visión debería permitir mediante una analítica de datos, identificar poblaciones de pacientes cuyas condiciones pueden gestionarse con planes de cuidados o de prevención con la finalidad de evitar la utilización de recursos más costosos.

De igual forma los sistemas “population health management” deben facilitar el alineamiento entre médicos y equipos de atención creando transiciones sin fisuras en la atención y herramientas de comunicación y colaboración que permita la gestión y coordinación efectiva de los pacientes a lo largo de todos los procesos de atención.

Para ser gráfico el sistema debería pasar de decirle a un paciente “el doctor le verá ahora” a decirle a un doctor “el paciente le verá ahora”.

Con este mensaje, aunque el concepto provenga de una necesidad en la gestión sanitaria en USA, sin duda resulta sumamente interesante para todos los demás. Nosotros incluidos.