Movilidad y salud. Mañana en la batalla piensan en mí.

¿Alguien recuerda Google Health? Se lanzó a mediados de 2008 y permitía a cualquier usuario de forma gratuita crear su propia historia clínica, lo que se llamó Historia Personal de Salud y ahora más adecuadamente se denomina Carpeta Personal. El 1 de enero de 2012 Google cerró el servicio al no conseguir más usuarios que los tecnófilos y los adictos al cuidado de su salud.

Dos años después presenta Google Fit, una plataforma para facilitar el trabajo a los desarrolladores de aplicaciones móviles de salud y fitness.

El martes que viene Apple presentará el nuevo iPhone 6, el iWatch y una aplicación de salud Health, además ya tiene en preview su plataforma HealthKit. Samsung tiene su aplicación S Health y su plataforma S.A.M.I. El movimiento es constante.

Y para redondear todo el ecosistema aparecen continuos informes sobre las asombrosas perspectivas de negocio en el ámbito de la mHealth.

¿Qué ha cambiado en tan poco tiempo y por qué esta nueva oleada? Básicamente los inductores de este terremoto son los dispositivos y los datos.
Ahora mismo existen dispositivos para medir cualquier parámetro corporal y las compañías, han dado a ese dato de salud una vital importancia, valga la redundancia.

Cuando un paciente va a un hospital o a un centro de salud, en los sistemas informáticos se almacena su historial clínico, al que se accede y gestiona usando complejas aplicaciones informáticas, imprescindibles para la práctica diaria de los profesionales médicos y asistenciales.

Vamos a dejar por un momento de lado algo que es incontestable, y es que la complejidad estos sistemas se debe, también y en gran medida, a que cumplen unos requisitos de seguridad, privacidad de información, rendimiento, adaptabilidad y calidad altísimos.

Pero volviendo al tema y sólo por mostrar las dos caras de la misma moneda. Para estas organizaciones sanitarias llegan a ser más importantes los procesos, controles, seguridad y funcionalidades que tienen que tener esas aplicaciones, que la información que gestionan.

Google Fit SDK

Google Fit SDK

En cambio ¿Cuál es el posicionamiento de Google, Apple y Samsung y cómo quieren complementarse con los otros actores de la salud digital?

La idea de estos fabricantes es que los pacientes pueden adquirir un dispositivo, pongamos un pulsioxímetro o un weareable (vestible), pongamos una pulsera inteligente, utilizar una aplicación (suya o de otro desarrollador) y estar generando una información que ELLOS, mediante sus plataformas, pueden poner a disposición de una entidad sanitaria u otras compañías (aseguradoras, del sector del ocio, etc.), previa autorización del usuario.

El primer beneficio para estas compañías es que el hecho de que existan esos datos agregados o recopilados, provoca que se desarrollen aplicaciones exclusivas para su explotación. Y el segundo beneficio es que son esos mismos datos los que pueden hacer que mediante integraciones informáticas se puedan añadir y formar parte del historial clínico y ser explotados por aplicaciones médicas.

Si esto fuera así, evidentemente lo que está en juego encima del tablero, además de los datos, es convertirse en un estándar en movilidad sanitaria y salud digital, que permita la interoperabilidad entre sistemas y dispositivos, y la portabilidad de la información.
No parece poca cosa.

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